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Noticias de Brown
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Protagonistas

“Mi infancia siempre fue feliz en Adrogué”

Lo expresó Lizy Tagliani, en diálogo con De Brown. Nació en Chaco, pero su niñez y adolescencia transcurrieron en Almirante Brown, lugar que su memoria no puede abandonar. Se lanzó a la fama a partir de la pista de “Showmatch”, aunque ya brillaba en la radio. Su próximo desafío será actuar en ficción y sueña con llevar la historia de su vida al exterior.

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Con su vida como estandarte, Lizy Tagliani se transformó en uno de los personajes más cautivantes de la farándula en pocos años. Como humorista, se destaca por su transparencia y autenticidad a la hora de relatar sus vivencias. Brown, que la vio crecer, es un paso obligado en sus narraciones.

Si bien la exigencia de su trabajo la llevó a vivir fuera del distrito, aún conserva amistades que la hacen volver. Aunque se crió en Adrogué, afirma conocer todas las calles del municipio; recuerda cada local, plaza y camino que recorrió durante esos años, con una memoria fotográfica envidiable.

Decidió ser peluquera y su ímpetu le permitió recortar los cabellos más famosos. Fue estilista y columnista de radio a la vez, compartiendo el programa con el conductor Santiago del Moro hasta la actualidad.

En 2014 fue convocada para participar del certamen “Bailando Por Un Sueño” como reemplazante de la modelo Mariana “Loly” Antoniale. Fue revelación del certamen. A los 43 años, Lizy comenzaba su carrera como artista. Persevera y triunfarás.

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En teatro, se consagró con “Mamá quiero ser”, obra que protagonizó en la calle Corrientes en 2014. Luego, el éxito continuó de la mano del también browniano Pedro Alfonso, con “Casa Fantasma”, en la última temporada de verano en Carlos Paz, Córdoba.

En la actualidad, se encuentra recorriendo el país con “Recargada”, su más reciente espectáculo, en donde recorre su vida, sus hilarantes anécdotas y deja escapar críticas sobre la discriminación, acompañada por los bailarines Celeste Muriega y Jorge Moliniers. Días atrás presentó en la Fundación Soldi de Glew por segunda vez consecutiva, con un gran éxito de ventas.

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Noticias de Brown dialogó con la artista sobre su infancia, su sentimiento hacia el distrito y sus próximos proyectos.

– ¿Qué recuerdos conservas del barrio?

-Soy de Adrogué, siempre viví en General Paz entre Martín Rodriguez y Alsina. Mi abuela era de “La Cumbre”, que queda antes de Barrio Lindo, cerca de la Parrilla “El Palito”, que es característica de ahí. Lo de Barrio Lindo viene a propósito, porque era lo más conocido de la zona y para hacer referencia a mi cara (risas).

-¿Como fue tu infancia en Almirante Brown

-Mi infancia siempre fue feliz, conozco cada calle de Almirante Brown, cada recuerdo, cada anécdota, por eso está tanto en mi corazón y disfruto hablar tanto de zona Sur y de Adrogué.

– En muchas de las previas que hacías con Marcelo Tinelli antes de bailar te referías a la región. ¿Qué significa tener siempre presente al barrio? 

-Lo más importante es que mi familia, mi mamá y mi papá del corazón, eran de ahí. No conocían nada más que ir al trabajo, al Club Brown de Adrogué, etc. Toda mi historia está ahí.

Es una linda historia, más allá del sufrimiento, de si uno tenía para comer o no, o si mi mamá era mucama. Más allá de esas pequeños grandes sacrificios, es una infancia y un recuerdo muy feliz que no quiero perder. Que la vida haga lo que quiera conmigo, pero que nunca me saque la capacidad de recordar mi vida, mi historia, mi Adrogué.

-¿De qué te acordás cuando pensás en Adrogué?

-Del colegio, las calles empedradas, las primeras rejas, la plaza Brown, la plaza San Martín, había un tipo de parque de diversiones por ahí, una calesita, una especie de fuente. Tengo muy presente todo, cambió un montón, pero es inolvidable.

-¿Qué te pasa cuando recorres esos lugares?

-Lo disfruto mucho. Me gusta caminar por Adrogué, según mis recuerdos siempre fue seguro, nos conocíamos todos. No estaba tanto eso del “choreo” constante. Conservaba bastante su característica de pueblo.

-Te fuiste, nació la estrella y ahora volviste “Recargada”. ¿Qué es lo que te motivó a traer tu show a Glew?

-La verdad es que empezaron a pedir por las redes sociales. Yo no soy de elegir los lugares porque se encarga la producción. Es la segunda vez en menos de quince días que volvemos y estoy muy feliz y contenta con la respuesta de la gente.

Me gusta mucho volver, me hace acordar cuando hacía festivales en Longchamps para juntar plata para los niños más carenciados. Tenía 17 años y veníamos a un terreno baldío cerca de la estación, llegando a Yrigoyen. La directora del colegio Manuel Estrada se encargaba de hacer cosas para juntar plata y yo me disfrazaba de payaso. De ahí me tomaba el 51, que en ese momento era rojo, y me iba al centro a “loquear”.

-Hiciste tv, radio, teatro ¿En qué más te gustaría incursionar?

-Ahora voy a empezar a hacer una novela para Pol-ka. Es un desafío nuevo porque tiene que ver con la actuación y personificar a alguien que no soy yo, más allá de que tenga cosas mías. Después me gustaría hacer cine.

Estoy muy orgullosa con respecto a todo lo que logré con mi identidad de género. Entonces si hay algo que me gustaría como fantasía es poder trascender al exterior del país. Sería genial poder contar mi historia. Yo nunca me fui a ningún lado, nunca salí de la Argentina, pero si pudiera lo haría para que descubran que se puede empezar desde abajo, que más allá de la identidad de género uno puede construir una historia en su propio país, en su propia tierra, su lugar.

-¿A quién le dedicas tu éxito?

-Por sobre todas las cosas a mi madre, a los 74 perros que tuve a lo largo de mi vida, a Jorge Ibañez que también es de zona Sur y ya no está, y sobre todo a mis amigas mujeres.

Cuando yo era chiquita era difícil ser maricón en esa época, y ellas me defendían tanto que ya me daba vergüenza. Enseguida empezaban a hacer un escándalo. Todavía las conservo aunque las veo mucho menos. Otras se han en enojado, pero son cosas de la vida.

Todas mis amigas son de zona Sur, del colegio, de la noche. Fui a la escuela nro 6, el colegio San Patricio, el Instituto de Lomas de Zamora y el comercial de Adrogué. No era muy ducha en materia de inteligencia (risas).

-¿Cómo fue salir de Adrogué y llegar a tener tu peluquería en Recoleta?     

-En realidad, el primer trabajo que consigo es en una peluquería en Lomas de Zamora. Siempre fui muy simpática, pero con un temperamento muy fuerte. La verdad es que cuando me di cuenta que tenía un cierto arte en las manos no se lo quería dar a todo el mundo.

Eran otras épocas, trabajábamos muchas horas a comisión, no existía el sueldo y si no cortabas no ganabas. Me mandaron castigada a Barrio Norte porque el encargado no me podía dominar. No me pasaban trabajo, pero un día, tipo ocho de la noche, cuando estaban todos agotados, entró una señora y me la pasaron a mí. La atendí feliz, era la esposa de Roberto Galán. A partir de ahí cambió todo. Me tuve que quedar allá por cuestiones de trabajo.

-Pero es imposible no volver…

-Si, totalmente. Ahora no vivo acá porque la casa de Adrogué está en venta, me mudé a Hudson. Voy a quedarme ahí hasta hacerme una casa o comprar la mía misma, no sé. Nada es imposible, ¡Mirame, si no!.

Nota: Yasmín Rahhal.